10:05


Fotografía por José Hernández Claire después de las explosiones del Barrio de Analco de Guadalajara. Premio Rey de España 1992

Fotografía por José Hernández Claire después de las explosiones del Barrio de Analco de Guadalajara. Premio Rey de España 1992

Por: Leslye Reynoso Salazar / Francisco J. Díaz de León G.

Amanece en la ciudad de Guadalajara, el cielo comienza a aclararse con la llegada del sol que poco a poco despierta a quienes vivimos en esta metrópoli, los autos se comienzan a acumular formando largas filas en las avenidas, en una de esas filas está Manuel quien conduce su auto camino al trabajo, le acompaña como cualquier otro día su esposa y sus dos pequeños, pareciera un día como cualquier otro para él, sin embargo no lo es, en el radio los programas recuerdan que se conmemoran 23 años de la tragedia que cambió la vida de Manuel y que hizo cimbrar el corazón de Guadalajara.

En el Museo de la Ciudad el equipo organizador revisa los últimos detalles técnicos, faltan casi 10 horas para la inauguración de la sala que albergará de forma permanente las imágenes que un grupo de fotorreporteros capturaron sobre la destrucción y muerte que dejaron a su paso las explosiones que ocurrieran aquella mañana del 22 de Abril de 1992.

El reloj marcaba las 10:00 horas, los bomberos acordonaban algunas zonas del barrio de Analco; Manuel y su hermana acompañaban a su mamá, bajaron del camión en el mercado de la calle Cuitláhuac con la intención de comprar elotes porque al día siguiente era cumpleaños de su tía, mientras caminaban con dirección al mercado su mamá les comentó que primero irían a llevar unas tarjetas de la empresa en la que trabajaba y después regresarían a comprar los elotes; siguieron caminando hasta llegar al cruce de Gante y 5 de Mayo, del lado izquierdo de la calle había unas casas en construcción, al verlas su mamá les expresó que de regreso llegarían a preguntar por el precio de las mismas, siguieron su camino mientras Manuel y su hermana jugaban a ver quién era el primero que llegaba a la casa donde habrían de entregar las tarjetas, Manuel corrió más rápido y le ganó la oportunidad a su hermana de tocar la puerta, decidido se apresuró a tocar en aquella puerta de metal, el reloj marcó las 10:05 a.m., Manuel apenas había hecho contacto con la puerta cuando en ese momento un estruendo muy fuerte lo aturdió, pasaron unos segundos, todo era oscuridad y tierra, el sonido de los escombros cayendo sobre él era muy similar al de granizo sobre un domo, la tierra no le permitía ver nada, de pronto la voz de su hermana lo obligó a escuchar mientras ella repetía una y otra vez.

-“¡Que sea un sueño, que sea un sueño!”-

Al escucharla se contagia y él también comienza a repetir la frase esperando despertar de esta pesadilla, todo era oscuridad, perdió la noción del tiempo, no sabe si están pasando segundos o minutos, el aire comienza a ser menos denso, en este momento siente una tranquilidad extraña, una quietud que no puede explicarse, de la nada aparece una luz que poco a poco se abre paso entre la tierra, preocupado pregunta a su hermana si se encuentra bien y si puede salir de aquel lugar, es en ese momento se da cuenta que esta acostado bocabajo, intenta levantarse, pero el peso del escombro no le permite moverse, en un segundo intento logra moverse un poco y es ahí cuando su hermana se libera y comienza a salir a la superficie, piensa que ella pudo salir porque esta flaquita y él está gordito. Su hermana logra salir y le pregunta si él puede hacerlo, él le responde que no puede, que está atorado con algo. Ya afuera de aquel lugar su hermana comienza a buscar a su mamá y grita.

-“Mamita, mamita, ¿Dónde estás mamita?”-

En ese momento comenzó a escuchar a su mamá responderle a su hermana sin entender que estaba pasando afuera, solo veía el pequeño orificio y como la gente pasaba de un lado y como aparecía de pronto al otro lado como si hubiera un cráter en la calle. La gente afuera se movilizó para atender a su mamá, mientras otros le preguntaban a su hermana sobre él, fue ahí que a lo lejos pudo distinguir la voz de un hombre que dijo.

-“No lo podemos sacar, necesito más gente que me ayude”-

Pasados unos minutos llegan más personas y comienzan a analizar la forma de sacarlo, las voces comienzan a discutir y es ahí donde Manuel se entera que el peso que está sobre su espalda es una puerta de madera sobre la que hay mucho escombro y además está atorada con parte de un poste de concreto que es lo que le tiene aprisionado y que le impide ser rescatado rápidamente. Después de algunos minutos todos se dan a la tarea de rescatarlo, las voces se unen con números y comienzan a quitar los escombros, poco a poco va sintiendo como se libera el peso, finalmente retiran la puerta en su espalda y es ahí donde vuelve a ver la luz. Desesperado voltea a buscar a su mamá, cuando logra verla, ella estaba cubierta por una especie de lodo que se había formado por la mezcla de sangre que brotaba de su cabeza y tierra.

Todos se apresuran a rescatar a su mamá, improvisan con la puerta que le quitaron a Manuel una camilla e intentan subirla a una Wagoner mientras las voces dicen que es urgente que la saquen de ahí o podría morir, otros gritaban que había riesgo de que ocurriera otra explosión y tenían que salir lo más pronto posible de ahí. Mientras trataban de subir a su mamá a la ambulancia improvisada ella se niega a irse sin sus hijos, durante unos minutos Manuel ve discutir a su mamá para que los lleve también a ellos en la camioneta, es hasta que un doctor les exige a los voluntarios que les lleven también que logran subirla, Manuel no logra dar crédito de lo ocurrido, mientras se acomoda en la camioneta intenta brincar al asiento del copiloto y ve a una joven que no tiene un solo centímetro de piel sana, con laceraciones como si fueran rasguños pero más profundos.

Al llegar a la cruz roja el pequeño Manuel con apenas 10 años se encontró con una imagen dantesca, los cuerpos amontonados rogando atención, algunos de ellos quizá sin vida, no podía más que sentir miedo, no por lo ocurrido, la inocencia no le permitía evaluar la magnitud de la desgracia, solo tenía un miedo, perder a su mamá.

Los meses siguientes se volvieron una lucha constante, su mamá tardó 5 meses en salir del hospital, esos cinco meses en los que aún algunas familias juraban escuchar las voces clamando ayuda entre los escombros de lo que fue alguna vez la calle de Gante, cinco meses en los que la solidaridad de los tapatíos se puso a prueba.

Llegan las 20:00 horas, decenas de personas y algunas personalidades del ámbito cultural se dan cita en el Museo de la Ciudad, después de escuchar la conferencia de Pedro Valtierra, uno de los fotoperiodistas que documentaron visualmente las historias de aquellos que perdieron la vida y de los desaparecidos aquella mañana de abril, avanzan hacia aquella pequeña sala, todos quieren conocer las imágenes, esas que ocuparon los tabloides de los principales diarios locales, nacionales y en algunos casos las portadas internacionales. Los asistentes entran, se detienen y se amontonan en cada fotografía, observan, se preguntan sobre lo ocurrido, las historias de conocidos comienzan a surgir, las preguntas también lo hacen, todo en ese pequeño espacio que luce insuficiente pero que sin duda abre un espacio necesario en la historia de esta gran ciudad.

Manuel y Guadalajara han tardado 23 años en recuperarse, las cicatrices están ahí, no importa a estas alturas quién o quienes sean los responsables, la evidencia gráfica ocupa ahora una pequeña sala del Museo de la Ciudad donde podrá ser recordada todos los días para que las generaciones posteriores al 22 de Abril de 1992 se sensibilicen y sean conscientes de las historias como la de Manuel, quién hoy 23 años después aún recuerda aquel día como “el día en que volvió a nacer”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s